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Si eres uno de los muchos estudiantes que en estos días de septiembre te enfrentas a la Selectividad, mantén la calma. Hemos seleccionado algunos consejos prácticos, muy fáciles de aplicar para aprobar y ¡con nota!

  • Estudia con antelación: Es importante que organices tus días de estudio con antelación, para evitar el estrés y el agobio.
  • Duerme bien: Pasarte la noche repasando es una de las mayores tonterías que podrías hacer, aprovecha esas horas para relajarte y descansar.
  • Toma un buen desayuno: Los expertos recomiendan que el desayuno, además de lácteos y cereales, algo de proteínas, fruta y verdura. Quizás te parezca una barbaridad de comida, pero está demostrado que los estudiantes que toman un desayuno muy ligero en sólo dos horas se sienten desfallecidos y pierden la concentración.
  • Comprueba que llevas todo lo necesario para realizar los ejercicios: bolis de repuesto, la calculadora o cualquier otro material que puedas necesitar. Por supuesto, no te olvides del DNI. Coge también una botella de agua y frutos secos
  • Sal de casa con tiempo: Calcula un tiempo extra para imprevistos (si pierdes el autobús, hay un atasco…). De lo contrario, podrías llegar a las pruebas estresado.
  • Elige bien tu opción: Dedica unos minutos a pensar bien en qué opción puedes obtener los mejores resultados. Mejor elegir una opción donde controlas todo, aunque no sea a la perfección, que otra donde hay una pregunta que bordarías, pero también hay una de la que no tienes ni idea.
  • Distribuye el tiempo: Es importante reservar algunos minutos para repasar el contenido, vigilar las faltas de ortografía o hacer alguna anotación final que hayamos pasado por alto.
  • Ayúdate de un esquema: En las preguntas de desarrollo, apunta en un esquema los conceptos que vayas a exponer, ya que te resultará mucho más visual y a la hora de explicarlo lo podrás hacer de manera más ordenada
  • Empieza con las respuestas seguras: Te garantizas una parte de los puntos y luego puedes dedicar más tiempo a aquellas preguntas que necesitan más esfuerzo y concentración.
  • Cuida el vocabulario y la ortografía: Un examen bien escrito y con un vocabulario variado es una oportunidad única para demostrar tus habilidades con la lengua escrita. Si no eres capaz de expresarte con claridad y correctamente, las respuestas deslucirán y tu nota también.
  • Revisa el examen: Muchos de los errores se producen por despiste y podrían evitarse con una sencilla lectura a modo de repaso al final.
  • Entre prueba y prueba, intenta desconectar: Una de las peores cosas que puedes hacer es ponerte a comentar con tus compañeros de clase qué opción han escogido o que han respondido en tal o cual pregunta. Los comentarios podrían afectar a tu ánimo negativamente y, en este momento, debes reservar tus energías y confianza.

Ya verás que seguir estos sencillos consejos va a ayudarte a preparar y a afrontar con más facilidad la selectividad. ¡Mucha suerte!